
LA PRESENTACIÓN
Así lo vive el espectador.
Te encuentras con un amigo y le propones haceros un selfie. Le envías la fotografía por email, como un recuerdo del encuentro.
Con el correo ya enviado, le pides que piense en una palabra y que te diga cuál ha elegido. Cuando abre el mensaje, descubre esa misma palabra integrada en una dedicatoria personal junto a vuestro selfie.
La fotografía se puede abrir y guardar por separado: un recuerdo del encuentro y de un pensamiento que parecía imposible conocer de antemano.
Así llega al correo.
Así recibe el espectador la dedicatoria y vuestro selfie. Pulsa la captura para ampliarla.




